Meditación vs relajación


La meditación, en nuestros tiempos, sigue siendo una práctica relativamente desconocida. Aunque se ha hablado mucho sobre ella y existen numerosas técnicas, persiste una comprensión errónea sobre el verdadero concepto de la meditación. Si bien este proceso nos lleva a un estado de quietud, esta quietud es, en cierta medida, fenoménica, pues es un estado inducido; aun así, resulta beneficioso. No pretendo criticar este hecho, sino simplemente señalarlo.

Es importante distinguir la meditación de la relajación. La relajación es valiosa, ya que mejora el funcionamiento de nuestro organismo. Nos permite, a todos los niveles, alcanzar un estado más óptimo de funcionamiento y obtener mayor control sobre nuestro cuerpo. Cuando el cuerpo se relaja, mejoran funciones fundamentales como el sueño, la digestión y los procesos orgánicos en general.

Sin embargo, la meditación no es una práctica orientada simplemente a encontrarnos o a sentirnos mejor. Su propósito fundamental es descubrir aquello que es verdadero, aquello que somos más allá de este cuerpo físico. Hablar de una “verdad” más allá del cuerpo puede sonar presuntuoso, pero esta comprensión no implica negar el cuerpo; más bien, lo integra en una visión más amplia.

Tener una perspectiva más completa de esta verdad no solo beneficia al cuerpo o al organismo; también afecta nuestra identidad más profunda. Cuando llegamos a comprender lo que realmente somos —aquello que somos, en mayúsculas— ganamos mayor espacio y libertad interior. Esta comprensión nos permite observar los aspectos emocionales como construcciones mentales, que aunque se manifiestan en el cuerpo de manera somática, no representan la totalidad de lo que somos.

Puede sonar pretencioso, pero esta perspectiva nos revela que hay algo más allá de estas construcciones mentales y físicas. Es este “algo más” lo que nos permite experimentar una auténtica sensación de libertad, no solo como una percepción, sino como una experiencia profunda de liberación.


Descubre más desde ALFONS MOLINA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Deja un comentario